7.30.2010

Your smile, only your smile.


+¿Sabes qué? Que me he cansado de fingir que todo me da igual, y que sí creo que podamos estar juntos. En realidad, creo que seríamos muy felices juntos.
-No sabes el tiempo que llevo esperando que digas eso. Pensaba que jamás ibas a reaccionar.
+Quiero estar contigo por encima de todo. Te quiero mucho Nick, muchísimo.
-¡Demonios! Pensé que nunca me lo dirías.
+¿No tienes nada que decirme? ¿No vas a decirme lo que tú sientes?
-Jen, te diré lo que siento. Siento que necesito estar contigo las 24 horas del día, el resto de mi vida. Lo que más quiero es tener cada mañana tu sonrisa, sólo tu sonrisa, y me sentiré el hombre más afortunado del mundo. Y ¿sabes qué más quiero? Quiero que te cases conmigo, mañana mismo. ¿Qué me dices?
+Dios mío... ¡Por supuesto que quiero casarme contigo, Nick! Quiero estar contigo, hoy, mañana... y SIEMPRE.

7.29.2010

Co-razones.


No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza por eso de que sus caderas...
Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras, y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da.
Pero además, la he visto seria, ser ella misma, y en serio que eso no se puede escribir en un poema.
Por eso, eso que me cuentas de que mírala como bebe las cervezas, y como se revuelve sobre las baldosas, y qué fácil parece a veces enamorarse.
Todo eso de que ella puede llegar a ser ese puto único motivo de seguir vivo, y a la mierda con la autodestrucción.
Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor, es un cuento que me sé desde el día que me dió dos besos y me dijo su nombre.
Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio, y que ella aparezca de golpe y de frente para decirte, "venga, házte un peta y me lo cuentas".
No sabes lo que es despertarte, y que ella se retuerza, bostece, luego te abrace, y luego no sepas como deshacerte de todo el mundo.
Así que, supondrás que yo soy el primero que entiende que pierdas la cabeza por sus piernas, y el sentido por sus palabras, y los huevos por un mínimo roce de mejilla.
Que las suspicacias, los disimulos cuando su culo pasa, las incomodidades de orgullo que pueda provocarte, son algo con lo que ya cuento.
Quiero decir, que a mí, de versos no me tienes que decir nada, que hace tiempo que escribo los míos.
Que yo también la veo, que cuando ella cruza por debajo del cielo... Sólo el tonto mira el cielo.
Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada, y se muerde el labio superior.
Que conozco su voz en formato susurro, y en formato gemido, y en formato secreto.
Que me sé sus cicatrices, y el sitio que la tienes que tocar en el este de su pie izquierdo para conseguir que se ría.
Y me sé lo de sus rodillas, y la forma de rozar las cuerdas de la guitarra.
Que yo también he memorizado su número de teléfono, pero también el número de sus escalones, y el número de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerías.
Que no sólo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores.
Y yo si que no tengo cojones a decirle que no a nada, porque tengo más deudas con su espalda, de las que nadie tendrá jamás con la Luna.
Y mira que hay tontos enamorados en este mundo, que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente ella, rendida a ese puto milagro que supone que exista.
Que la he visto volar por encima de poetas que valían mucho más que estos dedos, y la he visto fumar un charco de arena rompiendo todos los relojes que le ha puesto el camino.
La he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana.
No me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo.
Que lo de, mira, sí, que un polvo es un polvo, y eso el tesoro pintado de rojo sobre sus uñas, y sólo los sueños pueden posarse sobre las cinco letras de su nombre.
Que te entiendo, que yo escribo sobre lo mismo, sobre la misma, que razones tenemos todos, pero yo... Muchas más que vosotros.

7.23.2010

Historias de gritos y besos, de azúcar y sal.

Apenas llegó se instaló para siempre en mi vida,
no hay nada mejor que encontrar un amor a medida.

Como dijo el Rey Sabina.

Perderme contigo por donde sea.

- Vamos, confía en mí, perdámonos. Te llevaré a Roma, París, Moscú, Estocolmo... Conoceremos toda Europa, y luego seguiremos por el resto del mundo. Quiero hacerte feliz, y si para eso tengo que pasar el resto de mi vida viajando por lugares raros y exóticos, lo haré.
+ Luke, no necesito que me lleves a todos esos lugares para hacerme feliz...
- ¡Pero un día me dijiste que tu sueño era viajar por todo el mundo!
+Tú lo has dicho, lo era...
- Entonces, ¿cómo se supone que debo hacerte feliz,Lina?
+ Es muy sencillo, no te vayas nunca.

7.06.2010

Le quiero a él.

Tú quieres un hombre que te acompañe hasta la playa, que te tape los ojos con la mano para que puedas descubrir la sensación de la arena bajo tus pies. Un hombre que te despierte al amanecer ansioso por hablar contigo, y que se muera de ganas de saber qué dirás.

7.03.2010

La INCONDICIONAL.

Un hombro en el que llorar, una sonrisa sincera, un cariño incondicional... Ella, ella y sus ganas de estar a mi lado constantemente, en lo bueno, en lo malo, en todo.
Gracias por esas cosas que no se deben contar.

7.02.2010

Hasta el punto de que estar con él es suficiente.

Hay muchas formas de quererse, ¿sabes? Pero la suya era... total. Un amor puro, increíble, alucinante. Un amor especial como hay pocos. Y ellos lo sabían. Todos los enamorados del mundo creen que su amor es único y distinto, pero el de ellos si lo era. Estaban hechos el uno para el otro, se tenían y deseaban fundirse en uno solo, cuando estaban juntos el tiempo se aceleraba, y cuando estaban separados se hacía eterno. Cada beso, cada caricia, era un puro sentimiento desnudo. Podían pasarse horas mirándose a los ojos y nada más, pero cuando se acariciaban, se besaban... Entonces... No hay palabras para describir esa emoción.