
Qué alegría, qué buen día… Qué bueno tenerte.

Siempre supe que es mejor, cuando hay que hablar de dos, empezar por uno mismo.
Nadie sabe en realidad que es lo que tiene hasta que enfrenta el miedo de perderlo para siempre.
"No sé si es importante, pero nunca es demasiado tarde para ser quienes queremos ser. No hay límite en el tiempo, puedes empezar cuando quieras. Puedes cambiar o seguir siendo el mismo. No hay reglas para tal cosa. Podemos aprovechar oportunidades o echar todo a perder. espero que hagas lo mejor. Espero que veas cosas que te asombren. Espero que sientas cosas que nunca sentiste antes. Espero que conozcas a gente con un punto de vista diferente. Espero que vivas una vida de la que estes orgullosa. Y si te das cuenta de que no es así......espero que tengas el valor de empezar de cero"
Siempre pensaba en el futuro, tomaba decisiones movido por el miedo. Hoy gracias a ti, a lo que he aprendido de ti, cada decisión que he tomado es diferente y mi vida a cambiado por completo. He aprendido que si lo haces así vives al máximo, no importa si te quedan 5 minutos o 50 años. De no ser por ti, de no ser por hoy, jamás sabria lo que es el amor.


Por encima de todas las cosas.


- Vamos, confía en mí, perdámonos. Te llevaré a Roma, París, Moscú, Estocolmo... Conoceremos toda Europa, y luego seguiremos por el resto del mundo. Quiero hacerte feliz, y si para eso tengo que pasar el resto de mi vida viajando por lugares raros y exóticos, lo haré.
Hay muchas formas de quererse, ¿sabes? Pero la suya era... total. Un amor puro, increíble, alucinante. Un amor especial como hay pocos. Y ellos lo sabían. Todos los enamorados del mundo creen que su amor es único y distinto, pero el de ellos si lo era. Estaban hechos el uno para el otro, se tenían y deseaban fundirse en uno solo, cuando estaban juntos el tiempo se aceleraba, y cuando estaban separados se hacía eterno. Cada beso, cada caricia, era un puro sentimiento desnudo. Podían pasarse horas mirándose a los ojos y nada más, pero cuando se acariciaban, se besaban... Entonces... No hay palabras para describir esa emoción.
Me encanta su sonrisa, su pelo, sus rodillas. Me encanta el lunar con forma de corazón que tiene en la piel. La forma en la que a veces se moja los labios antes de hablar. Y el sonido de su risa. Me encanta mirarle cuando está dormido. Me encanta escuchar esa canción cada vez que pienso en el, y cómo consigue que me sienta. Hace que todo sea posible, no sé... como si mereciese la pena vivir.